Entradas

Nuevo encuentro...

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Quedan invitados a un homenaje al canto BOLIVIANO La cita es en Beyond-Pub A las diez de la noche.

Próxima tocata...

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Reiniciando las "labores" del CANTAUTARTE, con algunas sorpresas y estrenos. Quedan invitados.

Poetas...

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Según uno de los que influyeron en mí desde muy crío: AUTOPSICOGRAFÍA (Fernando Pessoa) El poeta es un fingidor. Finge tan completamente Que hasta finge que es dolor El dolor que de veras siente. Y quienes leen lo que escribe, Sienten, en el dolor leído, No los dos que el poeta vive Sino aquél que no han tenido. Y así va por su camino, Distrayendo a la razón, Ese tren sin real destino Que se llama corazón. Versión de Santiago Kovadloff

Este Viernes

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Los espero a todos para este nuevo encuentro.

Enciende...

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Enciende… No, apaga. No, enciende, Mira, Rie, Gesticula, Llora, Grita, Eh? No quieres? No? Pues si. Es… Aún es. Enciende. Aprende. Apaga.

Ocurrencia

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En etapa de recuperación, con 12 kg. menos, unas cicatrices más, una próxima tocata y escuchando a Drexler... Se me ocurre Girondo, ¿porque?, no se. Se me ocurre hasta la película (¡GRANDE Grandinnetti!) LLORAR A LÁGRIMA VIVA... Oliverio Girondo. Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar impr...

Oye cuate...

...fue lo que se pudo escuchar de repente detrás mío, bueno, fue lo último que pude escuchar antes de que cinco tipos, adolescentes y vestidos con canguros que les aseguraba un próspero anonimato, me comenzaran a golpear, hurgar por todos los rincones hasta dejarme sin el teléfono celular, sin monedas y con una novia asustada y quieta como una estatua. Que se puede hacer cuando de repente, en menos de un minuto apareces sin capital, estúpido y con la nariz ensangrentada y jodidamente dolida... Oye cuate...¡que hijos de puta!